marzo 15, 2011

Soy humana, tengo defectos que a veces no puedo superar, tropiezo muchas veces y me cuesta levantarme, me miro en el espejo y de vez en cuando no me reconozco, pero tampoco reconozco a muchas de las personas que están alrededor mío, a esas que yo solía llamar "amigos", esa gente que después de tantos años de darles lo mejor de vos aparecen cuando quieren o cuando necesitan algo, y yo como tonta no se los puedo negar. ¿Por qué? Porque eran mis amigos, y porque a pesar de todos los inconvenientes que tuvimos y de todas las cosas malas que me hicieron yo borro las partes que no me gustaron de ese capítulo de mi vida y me quedo con las buenas, pero esas cosas ya pasaron y no puedo estar viviendo en el ayer, porque la gente cambia, yo cambié, pero nunca dejaría de lado a una persona que siempre estuvo conmigo incondicionalmente y me aceptó por sobre todos mis defectos. Entonces, si tengo que contar a aquellas personas que nunca se dejaron llevar por las peleas ni por mis defectos, o que siempre me apoyaron y estuvieron ahí para levantarme, tengo tres amigas, tres personas que realmente quieren que nuestra amistad salga adelante. No sé si son pocas, para algunos quizás son muchas, y a mí me duele ver cómo algunos que me prometieron que siempre iban a estar ahí para todo ahora no sean capaces de decir un simple "hola" o de salir solamente un rato de su mundo para ver cómo lastiman a los demás. Pero no me da lástima por mí, me da lástima por ellos porque a la larga se van a dar cuenta de lo que se perdieron, van a caer en la realidad y a ver que el mundo no es como se lo pintaron, y les va a doler, les va a doler como me duele a mí ahora que me hagan todo esto. Y yo no voy a estar ahí.

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