agosto 03, 2011
Hace mucho que no me enfermaba, y ya me parecía raro porque le tengo alergia a casi todo y con este fucking tiempo que hace lo que quiere voy de mal en peor. Imagínense: ayer me levanté re mal pero no quise faltar porque tenía prueba de historia y lección de naturales. Pero, ¡oh sorpresa! a la de religión se le ocurrió tomar prueba sin previo aviso y yo no sabía nada de nada, igual que todas. La de historia estaba más histérica que de costumbre y se paseaba con sus dos metros por toda la sala. Nadie hablaba, y yo, bueno, yo me tenía que sonar la nariz y la vieja me controlaba como si hubiera estado sacando un machete del paquete de pañuelos. Y ayer a la noche ni pude dormir, me re dolía tragar, no me pasaba la comida, horrible. Para variar, hoy me levanto y mi vieja histérica yendo de acá para allá gritándome que qué hacía afuera de la cama y bla bla bla. Considerando que fue ella la que me contagió creo que tendría que tranquilizarse. A las nueve y media vino la doctora, me metió ese palito en la garganta y encima me hacía preguntas. ¿Cómo te voy a contestar si me estás metiendo eso en la faringe? Y fue escuchar lo de siempre: "qué amígdalas grandes, te tendrías que operar, tomá mucho líquido, reposo, etc, etc ,etc". Y sugirió que me den un decadrón. Ahí se me paró el mundo. Ya me estaba imaginando una máquina taladrándome la garganta, pero no, es un antialérgico. Como mi mamá y yo estamos enfermas, mi viejo tiene que hacer todo. Pero bueno, a lo mejor lo ayudo a lavar los platos. A lo mejor...
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